El Hospital Garrahan, centro de referencia fundamental en la salud pediátrica de Argentina, atraviesa una de las crisis más profundas de su historia. Esta situación crítica ha llevado a su personal a anunciar medidas de fuerza contundentes. Los reclamos apuntan a la necesidad de sueldos dignos, la provisión adecuada de insumos y mejoras en las condiciones laborales.
El desfinanciamiento por parte del Gobierno Nacional está poniendo en jaque la atención médica pública infantil. En respuesta a esta problemática, las y los trabajadores del hospital realizaron una asamblea multitudinaria el martes 28 de mayo de 2025, donde decidieron llevar adelante un paro total de actividades para el jueves 29 de mayo. La jornada de protesta incluirá también una movilización hacia el Ministerio de Salud.
Los reclamos principales del personal apuntan a la necesidad de sueldos dignos, la provisión adecuada de insumos y mejoras en las condiciones laborales. Denuncian que los salarios se encuentran estancados. Específicamente, las y los residentes reportan percibir alrededor de $797.000 mensuales por jornadas laborales que superan las 60 horas semanales. Por su parte, el personal de enfermería con más de una década de experiencia no alcanza los $900.000 de ingreso mensual.
Esta situación salarial, sumada a las condiciones laborales, ha provocado un «éxodo sin precedentes»: más de 200 médicos altamente capacitados han renunciado en los últimos meses. Esto ha dejado al hospital con una dotación de personal insuficiente para atender la demanda, lo que se refleja en una ocupación del 97% y pasillos atestados de niños y sus familias que esperan atención. El conflicto es presentado como un reflejo del impacto de políticas de desregulación y recorte en el ámbito de la salud pública.
Ante el anuncio de paro, el Consejo de Administración del hospital interpuso una medida cautelar urgente con el objetivo de garantizar la continuidad de la atención. El argumento esgrimido fue el «riesgo inminente e irreparable para la salud y la vida de los pacientes». No obstante, las y los trabajadores sostienen que la respuesta de las autoridades debe centrarse en ofrecer soluciones concretas a sus demandas, en lugar de recurrir a medidas judiciales.
El conflicto anticipa una posible escalada. Además del paro y la movilización del jueves, el personal del Garrahan ha convocado a una audiencia pública en el Congreso Nacional para el viernes 30 de mayo. Allí buscarán interpelar a los legisladores y exigir la sanción de una ley que asegure el financiamiento necesario para garantizar el correcto funcionamiento del hospital. Una de las noticias relacionadas sugiere que la salud pública, y específicamente el Garrahan, están recibiendo un «tiro directo al corazón».
Descubre más desde El Obligado
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
