Alarmantes resultados en las Pruebas Aprender 2024: Solo el 14,2% de los estudiantes logró nivel satisfactorio en Matemática

Revertir esta tendencia de desmejora, agravada por la pandemia y políticas educativas previas, podría demandar más de 15 años, advierten especialistas y funcionarios.

Los resultados de las Pruebas Aprender 2024 revelaron un panorama educativo preocupante en Argentina, caracterizado por profundas desigualdades educativas y un estancamiento en los aprendizajes. Según el informe nacional, más de la mitad de los alumnos no supera el nivel básico.

La evaluación, realizada en octubre de 2024, abarcó a 379.050 estudiantes de 5° y 6° año de la escuela secundaria en 11.846 establecimientos del país, representando el 70,2% de la matrícula y el 96,6% de las escuelas. Estos estudiantes iniciaron la secundaria en 2019 y 2020, años en los que, según los contenidos curriculares, se esperaba que alcanzaran un nivel satisfactorio.

Los funcionarios de la Secretaría de Educación graficaron los resultados como una «situación de desmejora a lo largo de los últimos diez años». El dato más alarmante se registra en Matemática, donde solo el 14,2% de los estudiantes argentinos alcanzó un nivel satisfactorio. La distribución de resultados en esta área muestra que el 54,6% se ubicó por debajo del nivel básico, el 31,2% alcanzó el nivel básico y apenas el 6,3% logró el nivel avanzado. La evolución histórica en Matemática indica que los desempeños bajos no solo persisten, sino que aumentan.

En Lengua, el desempeño fue ligeramente mejor, aunque aún presenta desafíos significativos. El 54,6% de los estudiantes logró el nivel básico, el 26,2% alcanzó el nivel satisfactorio, y solo el 3,4% se ubicó en el nivel avanzado. No obstante, un 15,8% se posicionó por debajo del nivel básico en esta materia. La evolución histórica en Lengua muestra una leve mejora respecto a 2022.

Ante este escenario, especialistas y funcionarios advierten que revertir esta tendencia requerirá un esfuerzo sostenido en el tiempo. El secretario de Educación, Carlos Torrendell, señaló que, para la escuela primaria, se necesitarían «en torno a los 10, 15 años, para tener un resultado consistente de mejora», mientras que en el nivel secundario, la dificultad es «mucho mayor» debido a su constitución más dispersa4. Torrendell, junto a la subsecretaria de Información y Evaluación Educativa, María Cortelezzi; la directora nacional de Evaluación de los Aprendizajes y la Enseñanza, Magdalena Benvenuto; y la directora nacional de Análisis Estratégico de Datos y Difusión de la Información Educativa, Florencia Sourrouille, presentaron estos resultados.

Las diferencias en el rendimiento académico se profundizan significativamente según el contexto13. Las brechas se agravan según el sector (gestión estatal o privada), el ámbito (urbano o rural) y el nivel socioeconómico. Los estudiantes de escuelas privadas y aquellos en zonas urbanas presentan consistentemente mayores porcentajes en los niveles satisfactorio y avanzado. La desigualdad es especialmente marcada en los grupos socioeconómicos más bajos, donde la proporción de estudiantes por debajo del nivel básico es considerablemente mayor tanto en Lengua como en Matemática.

Durante la presentación, las autoridades educativas explicaron que los resultados reflejan el impacto de la pandemia de COVID-19 y de las políticas educativas implementadas en los años previos a la evaluación. La ausencia de escolarización presencial en momentos cruciales, particularmente al inicio de la secundaria, contribuyó a las dificultades de aprendizaje. El secretario Torrendell planteó que el problema central radica en «políticas educativas que no han estado orientadas a la mejora de los aprendizajes, sino a la multiplicación de programas y acciones que no siempre se vinculan con resultados concretos en el aula». Propuso un cambio de enfoque hacia políticas centradas en el aprendizaje efectivo de los estudiantes, en lugar de priorizar únicamente la reducción de brechas o la inclusión entendida solo como permanencia escolar.

La enseñanza de la Matemática es reconocida como un desafío persistente, con una tendencia negativa que se profundiza desde hace casi una década. Se mencionó que la pandemia agravó esta situación, ya que la Matemática, al requerir mayor intensidad de contenidos, resultó más difícil de abordar desde el hogar. En contraste, la comprensión lectora, evaluada en Lengua, puede desarrollarse en diversas asignaturas y contextos, lo que podría explicar la diferencia en los resultados entre ambas áreas.

Entre los factores asociados al desempeño, el informe destaca la importancia de la asistencia al nivel inicial, la sobre-edad, los hábitos de estudio, la continuidad de estudios superiores, la cantidad de horas de clase y la estabilidad del director escolar. Otros aspectos relevados incluyen el acceso y uso de tecnologías, la seguridad digital, la distribución por sexo y edad, y la configuración familiar. En cuanto a hábitos, se observa que el 30% de los varones declara participar en apuestas en línea, frente al 10% de las mujeres. Las estudiantes mujeres tienden a cuidar más su privacidad en internet.

El análisis de los hábitos de estudio muestra que, dentro de cada nivel socioeconómico, los estudiantes que dedican más horas al estudio obtienen mejores resultados. Sin embargo, el informe subraya que los estudiantes del grupo con más dificultades de recursos no logran igualar los resultados de los estudiantes más acomodados que estudian poco, evidenciando el peso de las condiciones de origen.

A pesar de los desafíos en los aprendizajes, el informe señala que la matrícula en los últimos años de la secundaria aumentó en 107.799 estudiantes en los últimos años, lo que sugiere una mayor retención y una disminución del abandono escolar. La participación en la evaluación fue alta en la mayoría de las jurisdicciones, con la notable excepción de Neuquén, que registró una baja participación tanto de escuelas como de estudiantes. Se observó una mayor participación de mujeres en la evaluación y una tendencia a mejores resultados en Lengua para las estudiantes mujeres. En Matemática, la brecha de género es menos marcada, aunque persiste una ligera diferencia a favor de las mujeres.

El Ministerio de Capital Humano ha advertido sobre la magnitud de la brecha educativa evidenciada por estos resultados. La complejidad de la situación, que combina factores pedagógicos, socioeconómicos y el impacto de eventos como la pandemia, plantea un enorme desafío para el sistema educativo argentino, cuya recuperación a niveles satisfactorios se proyecta como un proceso de largo aliento.


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