Mamerto Menapace, una figura destacada como monje benedictino, escritor y referente espiritual en Argentina, ha fallecido a los 83 años. Su deceso ocurrió en horas de la tarde del viernes 6 de junio de 2025 en Junín. Nacido en Malabrigo el 24 de enero de 1942, Menapace dedicó más de setenta años de su vida al servicio religioso y a la literatura en el Monasterio Santa María de los Toldos.
Ordenado sacerdote en 1966 tras completar estudios de teología en Chile, Mamerto Menapace ejerció roles de liderazgo dentro de su orden, sirviendo como abad del Monasterio Santa María de Los Toldos entre 1980 y 1992, y posteriormente como abad presidente de la Congregación Benedictina del Cono Sur.
Además de su labor pastoral, Menapace fue un prolífico autor con más de cuarenta libros publicados. Su obra literaria, que incluye títulos como Un Dios rico de tiempo, Madera verde, Cuentos rodados, y El paso y la espera, se distinguió por su estilo cálido, cercano y la habilidad para transmitir valores cristianos a través de relatos con una fuerte impronta rural. Su acercamiento al lenguaje popular, marcado por la sencillez y el humor, le granjeó el cariño y el reconocimiento del público. Sus «Salmos criollos», en particular, son un ejemplo de su capacidad para adaptar textos sagrados a la cultura y realidad argentina.
El legado espiritual y literario de Menapace es ampliamente reconocido. La Conferencia Episcopal Argentina ha agradecido su testimonio y vida, destacando su sabiduría espiritual que, a través de relatos y cuentos, combinó la profundidad del Evangelio con expresiones sencillas del pueblo, ayudando a muchos a profundizar en la fe. Esta síntesis hecha vida antes que palabra es considerada una herencia valiosa. La Dirección General de Cultos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires también expresó tristeza por su partida, recordándolo como una figura entrañable cuya sabiduría y calidez dejaron una marca imborrable. Sus palabras, descritas como sencillas y profundas, invitaban a la reflexión, y se le reconoce por tender puentes entre la fe y la vida cotidiana, dejando un legado de luz y esperanza que perdurará en sus escritos y en la memoria de quienes lo conocieron.
En mayo de 2024, la Cámara de Senadores de la Provincia de Santa Fe había reconocido la contribución de Menapace a la cultura nacional, un honor compartido con Luis Landriscina. La amistad entre Menapace y Landriscina es vista como un ejemplo de la unión entre fe y humor para transmitir mensajes significativos; Landriscina solía incorporar las reflexiones del monje en sus relatos.
Los restos de Mamerto Menapace serán velados y sepultados en el Monasterio Santa María de Los Toldos, siguiendo la tradición benedictina. Su obra perdurará como testimonio de su dedicación a la fe y la cultura argentina.
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