Mercados globales en alerta máxima: la escalada en Medio Oriente y sus proyecciones de impacto

La reciente escalada del conflicto en Medio Oriente, con la respuesta de Irán al ataque de Israel, ha obligado a los analistas económicos a reevaluar los posibles escenarios para los mercados globales. Expertos de Lazard Geopolitical Advisory (LGA) y Oxford Economics (OE) coinciden en que el impacto dependerá en gran medida de la progresión, naturaleza y duración de la respuesta iraní, proyectando importantes repercusiones en los precios del petróleo, la inflación y la actividad económica mundial.

Inicialmente, al reportarse el ataque israelí, los precios del petróleo treparon más de un 13%, aunque luego cedieron, cerrando con un alza superior al 7% para la entrega en julio.

Escenarios de Riesgo según Lazard Geopolitical Advisory (LGA)

LGA ha delineado cinco posibles escenarios de respuesta iraní, cada uno con implicaciones distintas para los mercados.

1. Ataque Directo a Israel: Considerado el escenario más probable, podría generar un aumento de entre 10 y 20 dólares por barril en los precios del petróleo, elevando los costos de la energía y los bienes en la región.

2. Objetivo a Activos Militares o Diplomáticos de EE. UU. en Medio Oriente: También calificado como muy probable, este escenario podría impulsar los precios del petróleo a entre 80 y 90 dólares por barril, representando riesgos de medianos a altos para los mercados globales.

3. Ataque a Infraestructura de Petróleo y Gas del Golfo: En una perspectiva más severa, LGA proyecta que los precios del petróleo podrían dispararse a entre 85 y 105 dólares por barril, provocando un aumento en las expectativas de inflación global. Este escenario se considera menos probable que los dos anteriores.

4. Interrupción o Cierre del Estrecho de Ormuz: Este es el peor escenario contemplado por LGA. Considerado improbable, implicaría un aumento repentino de los precios del petróleo hasta los 120 dólares por barril, lo que podría llevar la inflación impulsada por el petróleo a niveles críticos y causar graves interrupciones en la cadena de suministro global. No obstante, incluso en este caso, se estima que el impacto sería de corto plazo, ya que podría desencadenar una intervención militar estadounidense para restablecer las rutas marítimas.

Análisis de Oxford Economics (OE): Un «Shock Adverso» para una Economía Débil

Por su parte, los expertos de Oxford Economics (OE) califican las tensiones en Medio Oriente como «otro shock adverso para una economía global ya débil». A pesar de esta debilidad, sus modelos econométricos sugieren que incluso el resultado negativo más severo tendría un impacto manejable en la actividad económica mundial.

En su escenario más adverso, OE proyecta que el Producto Interno Bruto (PBI) mundial estaría aproximadamente un 0,3% por debajo del escenario base actual en 2026, lo que reduciría el crecimiento del PBI en 0,1% en 2025 y 2026. El impacto sería ligeramente mayor en economías como la de Estados Unidos y la Eurozona, donde el crecimiento del PBI estaría 0,4% y 0,5% por debajo del escenario base el próximo año, respectivamente.

Inflación y Dilema de los Bancos Centrales:

Un punto crucial para OE es el aumento de los precios del petróleo y el consiguiente incremento de la inflación minorista, lo que representaría un «serio problema para los bancos centrales». Si el precio del petróleo llegara a 130 dólares por barril —como consecuencia del cierre del Estrecho de Ormuz—, OE estima que la inflación en Estados Unidos podría alcanzar un máximo cercano al 6%, mientras que en la Eurozona podría casi duplicar el objetivo del Banco Central Europeo (BCE).

Dado el ya incierto contexto económico, OE duda que los bancos centrales respondan rápidamente a un repunte de la inflación subiendo las tasas de interés. Sin embargo, advierten que un aumento significativo podría persuadirlos a posponer nuevos recortes de tipos hasta al menos principios de 2026, a fin de minimizar el riesgo de efectos inflacionarios de segunda ronda.

Oxford Economics también vislumbra tres escenarios adversos específicos:

• Uno de desescalada y sanciones a Irán, llevando el precio del crudo a 75 dólares5.

• Otro donde la producción iraní está paralizada, haciendo que el crudo suba a 90 dólares por barril5.

• Un tercero donde Irán cierra el Estrecho de Ormuz, y entonces el barril alcanzaría los 130 dólares5.

La incertidumbre persiste mientras los actores geopolíticos y económicos observan atentamente la evolución de los acontecimientos en la región.


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