El Concejo Municipal de Rosario está impulsando una ordenanza destinada a frenar el «spam telefónico»

La propuesta legislativa, que actualmente se encuentra en estudio en comisiones pero ya cuenta con el respaldo de distintos bloques políticos, incluye la creación de un «Registro Municipal No Llame». Esta base de datos permitirá que las personas se inscriban voluntariamente para evitar recibir comunicaciones con fines publicitarios, comerciales o proselitistas.

El objetivo central es otorgar a los ciudadanos herramientas concretas para que ejerzan un mayor control sobre sus datos personales y respeten su derecho a la intimidad. La concejala impulsora del proyecto remarcó que esta propuesta responde a una demanda social, ya que «la mayoría de las personas no quiere recibir este tipo de llamadas, que muchas veces se hacen en horarios inadecuados o reiteradamente».

Además de la creación de este registro, la ordenanza contempla la habilitación de una línea telefónica y un portal web para que los rosarinos puedan denunciar el incumplimiento por parte de call centers, bancos, financieras u otras empresas que ofrezcan productos o servicios sin consentimiento previo.

La normativa también establecerá sanciones económicas para las empresas que incumplan, con multas que podrían escalar en caso de reincidencia. Si bien existe una regulación nacional para las llamadas comerciales, muchas empresas no cumplen o utilizan mecanismos difíciles de rastrear, por lo que este nuevo esquema local apunta a reforzar el control desde el ámbito municipal y coordinar acciones con organismos provinciales y nacionales. El enfoque del proyecto también contempla campañas informativas para que la población conozca sus derechos y sepa cómo proceder ante situaciones abusivas.

Desde el Palacio Vasallo, sede del Concejo, se indicó que esta iniciativa es un primer paso hacia una mayor protección de los derechos de los consumidores. En caso de aprobarse, la Secretaría de Modernización y Cercanía del municipio sería la encargada de administrar el registro y canalizar las denuncias. La implementación y el seguimiento de la ordenanza serán cruciales para evaluar su efectividad y ajustar los mecanismos de control, sumando a Rosario a otras ciudades que ya cuentan con dispositivos similares para frenar el acoso telefónico.


Descubre más desde El Obligado

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.